Ásanas como terapias de ayuda

Ásanas en sanscrito es postura, dentro del Yoga se utilizan para elongar, relajar y también como ayuda en distintas dolencias, por ejemplo el asma. No debemos jamás dejar nuestro tratamiento médico, sirven estos ejercicios a modo de poder respirar mejor, no cuando estamos padeciendo el ataque, sino para prevenirlo y haciéndolo por lo menos dos veces a la semana.

Cuando practicamos Yoga, sea cual fuere la postura o ejercicio siempre utilizamos la respiración yoguica:  inhalar por nariz y exhalar también por nariz, en forma lenta y suave. Se toma el aire como si oliéramos una rosa ó cuando pasamos por un lugar donde hacen comida y necesitamos hacer una buena respiración para darnos cuenta que se está cocinando, es un ejemplo cotidiano, pero bien sirve para darse cuenta cómo hacerlo.

asana el arco

Un ejercicio o ásana, por ejemplo, es llevar el dedo índice a la frente, mientras con el pulgar tapamos la narina derecha, tomamos aire por la izquierda nos ocupamos unos segundos con la inhalación y soltamos el aire por la derecha, luego tapamos la narina contraria y repetimos la misma acción, lo practicamos sólo al principio unas cuatro veces, dos y dos, hasta cada día ó en cada momento que queramos repetir vamos aumentando, esto es para no marearnos. Esta ejecución se hace muy concentrado en un lugar tranquilo y si quieres con música de fondo muy suave y armoniosa.

Otra maniobra puede ser la postura del arco, poner una manta o colchoneta en el piso, recostarse boca abajo y de apoco, con prudencia tomar el tobillo izquierdo con la mano izquierda y el tobillo derecho con la mano derecha, comenzamos a elevar la cabeza, mientras nos contorsionamos formando un arco con el torso, puedes quedarte unos segundos hasta poder de a poco liberar las tensiones y dejar que el cuerpo comience aflojarse de a poco, jamás hagas movimientos exigidos y bruscos, dale tiempo a tu mente a que tu pecho se abra con la inspiración y se apoye nuevamente en la exhalación en forma equilibrada sobre la colchoneta. Descansa unos minutos soltando todo tu organismo, para retomar nuevamente. Hazlo por lo menos al principio unas tres veces. Aclaro que esta experiencia es de acuerdo a la edad, si estás bien entrenado no hay problema, pero si tienes rigidez hay que hacerlo con sumo cuidado. ¡Has caso a esta, aclaración, es muy importante!!

 

Cuando hacemos prácticas de cualquier ejercicio siempre terminamos recostados en el piso sobre una manta o colchoneta, y aliviamos nuestras tensiones. Comenzamos sintiendo los apoyos, cabeza, hombros, columna vertebral, brazos a los costados del cuerpo debilitando manos, dejándolas caer, soltando dedos, percibiendo los glúteos bien apoyados y relajados, piernas y pies, también muy sueltos dejándolos caer sobre la colchoneta, haciendo inhalaciones y exhalaciones, mientras vamos cada vez disminuyendo pensamientos, rigidez, dejando nuestra mente concentrada solo en la respiración, exhalamos y desahogamos, angustias y emociones, solo nos conectamos con nuestra respiración, nos quedamos unos minutos, luego con tranquilidad nos sentamos, nos paramos, agradecemos en namasté llevando la manos en postura de rezo con los codos hacia afuera y llevando la cabeza al pecho, terminando así el ejercicio. Es recomendable realizar esto  por la mañana y por la noche.

Sabiendo que esto les va a servir a todos, hago hincapié en los que sufren problemas respiratorios. Siempre hay un momento para comenzar y en este caso conocer y experimentar el yoga  , quizás sea este tu momento.

Me despido de ustedes hasta la próxima nota.

Acerca de Gladys Noemi Grossi 4 Articles
Soy instructora y profesora de yoga. Amo la tranquilidad, la vida al aire libre, la naturaleza, me encanta cuidar de mis plantas, es un cable a tierra de todas formas que se la vea. Soy curiosa e investigo sobre todo lo que me genere duda. También tejo, hago dibujo y pintura.
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