Los científicos prueban la vida, después de la muerte

Pruebas de la existencia del alma.

Por fin la ciencia moderna, baja de su pedestal de soberbia y escepticismo, y se ve obligada a aceptar que hay actividad probable, después de una muerte cerebral y física.

Mundialmente conocidos, son los relatos anecdóticos, sobre extrañas visiones que experimentaron los que tuvieron el privilegio de “volver de la muerte”. Sin embargo, nunca fueron tomados en serio por los científicos, ya que su premisa fundamental es: si no hay pruebas medibles, no es verdadero, reduciendo estos testimonios a meras sensaciones, estados de confusión, psicosis postraumática, etc.

 

alma humana

 

Ahora todo está cambiando, se relatan casos, apuntados por el Dr. Fenwick, de Estados Unidos,  en los que, habiendo muerte cerebral inducida, los pacientes describen detalles sobre la operación a la que fueron sometidos, diálogos entre médicos, detalles sobre los instrumentos utilizados, sonidos, etc.

Esto lleva al Dr Fenwick y su equipo de investigación, a deducir que habría una actividad mental totalmente independiente del funcionamiento fisiológico cerebral. Cuando, por ejemplo, para operar un aneurisma, se induce a la muerte cerebral, drenando la sangre del cerebro. Se detiene toda actividad cardíaca y cerebral, el paciente está completamente muerto durante el tiempo de la operación. Según las reglas conocidas por la medicina tradicional científica, no hay posibilidad de percepción sensorial ni pensamiento en este estado.

Pero las pruebas y testimonios delatan otra realidad. La conciencia superior no es afectada por la muerte física. Se supone que la mente, es una función del cerebro, el cual sería utilizado por la conciencia para expresarse en el mundo físico.

Por otra parte, ya la famosa Cámara Kirlian en la década del 90, como los recientes experimentos de pesaje de los cuerpos, antes y después de morir, y por último el increíble logro del Dr Korotkov, del Instituto de Investigación de Cultura Física de San Petersburgo, quién logró captar imágenes del momento en que el alma abandona el cuerpo al morir, utilizando una cámara biofotoeléctrica. De todo esto, los más racionales podrán deducir algo que los más espirituales, saben con certeza, sólo por intuición: que somos mucho más que nuestro cuerpo físico.

Los testigos afirman que las sensaciones que sintieron al morir fueron realmente agradables. No sintieron angustia, pesar, desesperación, dolor o temor. Parece que éstas, son emociones que se corresponden con la “adherencia” a una realidad física. Tal vez la unión entre una conciencia libre (reflejo de la Energía Universal, Dios, Espíritu o como se desee llamarlo), y un cuerpo limitativo, con una frecuencia vibratoria mucho menor, produzca esa sensación de sufrimiento que subyace en la vida de los seres humanos.

La ciencia médica recibe frescas brisas con estos descubrimientos, tal vez pronto sea más posible una integración entre las medicinas tradicionales cientificistas y las ciencias alternativas, humanistas.

El escepticismo puede aferrarse a sus axiomas, pero habrá cada vez más evidencias de que el ser humano y, yendo más allá aún, todos los seres vivos, somos una expresión bioenergética, hermanados por el elemento primordial, 14C, o carbono 14. Es probable que todos formemos parte de una sola unidad de existencia, y a ella regresemos luego de existir corpóreamente.

 

Acerca de Estrella Pedroza 3 Articles
He sido artesana y escritora desde que recuerdo, tengo estudios de filosofía y cursos sobre medicinas naturales, reiky, magnetoterapia, dígitopuntura, do in, shiatzu, bioenergía, radiestesia, soy guía de meditación taoísta, instructora de artes marciales con fines terapéuticos, chikung, taichichuan e instructora en técnicas de visualización mental. Sin embargo, lo que en verdad me define es ser una autodidacta apasionada. Las experiencias propias, que valen por siete vidas, y las que me prestan los demás, me sirvieron para formarme una opinión reflexiva, valedera y tal vez, audaz de las cosas. Intento ser un actor consciente en este planeta, ayudar a quien necesite, incluso a mí misma. Trabajo por la salud universal, de todos los seres, porque no encuentro cómo darle mejor sentido a la experiencia de vivir.

Comentarios

Comentarios

Comentarios