El alfabeto rúnico

El alfabeto rúnico. Alfabeto Rúnico Danés. Alfabeto Rúnico Germano. Alfabeto Rúnico Sueco-Noruego.

Se cree  que las runas, tuvieron su origen en el alfabeto etrusco y a un nivel menor, en el latino. Los etruscos eran una raza de emprendedores manufactureros y comerciantes asentados en el norte de Italia.
Las runas hicieron su aparición, hacia el 500 a.C., los etruscos ya se habían mezclado con pueblos del este y establecieron una floreciente civilización que rivalizaba con Grecia.
La Grecia de aquel momento, miraba a Roma como una colonia etrusca. Muchas son las especulaciones sobre cómo, elementos del alfabeto etrusco se abrieron paso hacia el norte por las montañas. La opinión más fuerte, es;  que legionarios alemanes que luchaban en el norte de Italia pudieron asimilar la civilización etrusca.
Se piensa que después que las letras etruscas se mezclaran con los símbolos germánicos, los sacerdotes magos de los germanos adoptaron el concepto de lengua escrita. No querían abandonar los viejos símbolos, que le eran tan familiares; además, había sonidos en la lengua germánica que no existían en etrusco. Tuvo lugar un período de fusión en que los caracteres más importantes viejos y nuevos se fundieron para crear el futhark alemán de 24 letras.
Futhark es la palabra compuesta por las seis primeras letras del alfabeto rúnico germano.

                                                            Futhark

Las dos corrientes culturales, una del norte y otra del sur, coincidieron y se mezclaron. De su encuentro las runas crecieron al igual que un árbol. 
Se extendieron a toda Europa llegando muy al norte como Escandinavia, y al oeste como Gran Bretaña. Cuando los vikingos llegaron a Islandia, llevaron consigo la tradición rúnica.
Todos los trazos en el futhark original son verticales o diagonales; grabados sobre un tronco destacarían sin ser opacados por grietas ni por vetas existentes en la madera. Si se grababan en dirección contraria a la de la veta, no había peligro que la base de madera se hendiera. Se rodaban las ramas suavemente bajo la hoja de un cuchillo para producir en pocos minutos runas muy atractivas. El contraste entre la oscura corteza y la madera más clara de abajo, permitía que las runas se distinguieran con facilidad.
Los tallistas que las realizaban eran analfabetos, sin embargo, entendían el significado mágico de cada runa y sabían cómo combinarlas en series compuestas para que tuvieran efectos mágicos.
La forma de las runas estaba determinada por la forma de vida de los pueblos que las usaban.
Debido a que se cambiaban de lugar constantemente, nunca grababan runas sobre piedra, o sobre una base regular, porque las piedras eran demasiado pesadas para transportarlas.
Cuando comenzaron a grabar las runas sobre piedra, ya no tenían necesidad alguna de evitar las líneas curvas u horizontales, pues no existían vetas significativas. Según iban adoptando las runas los pueblos de distintas lenguas, eran alteradas de acuerdo con sus necesidades.
Algunos de estos símbolos se han conservado en tallas hechas en roca, cuyo nombre técnico es hallristingar. Son expresiones simples y poderosas de las fuerzas básicas de la naturaleza.
Pocas de las tablillas o piezas de madera rústicas han llegado hasta nosotros por la simple razón que la concebían para un fin determinado, y luego se deshacían  de ellas una vez utilizadas. A veces eran deliberadamente destruidas como parte del ritual mágico.
Han sobrevivido  las escritas por soldados para infundir poder a sus armas; joyas con leyendas de hechizos, amuletos con funciones protectoras, monedas, epitafios sobre roca para destacar tumbas o bien lugares importantes. Todas estas inscripciones se hicieron bien entrada la era cristiana, cuando los pueblos teutónicos ya se habían asentado. Se alteró la forma de las runas para adaptarse a la nueva circunstancia y luego aparecieron las líneas curvas.
El alfabeto rúnico alcanzó su máxima expresión en la Inglaterra anglosajona con 33 letras (las veinticuatro originales del futhark con ligeras modificaciones e incorporan nueve nuevas runas). En Escandinavia, se redujo a 16 letras.

Alfabeto anglosajon de 33 letras

Alfabeto rúnico 33 letras

Alfabeto runico 33

Alfabeto rúnico 24 letras

Alfabeto runico 24 letras

Albabeto 24L-Danés 16L-Sueco Noruego 16L

Alfabeto runico danes

 

 

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