Cómo se afectan los chakras con el abuso de sustancias

Cómo se afectan los chakras con el abuso de sustancias

Cómo se afectan los chakras con el abuso de sustancias

Cómo se afectan los chakras con el abuso de sustancias. Energía positiva.

Por Natalia Vidoz.

 

Cuando consumimos sustancias tóxicas de cualquier tipo, afectan primero a los cuerpos sutiles y generan dolencias que luego se trasladan al cuerpo físico.

Fue nada menos que Albert Einstein quien dijo que en el Universo todo es energía, y que el plano físico no es más que energía más densa, que podemos ver con los ojos. Sin embargo, existen otros seis cuerpos o planos energéticos que nos conforman, y se entrelazan entre ellos.  Estos planos son el emocional o astral, mental inferior, etérico, mental superior, electrónico y causal.

Los centros energéticos se llaman “chakras”, que en sánscrito (hindú antiguo) significa “rueda que gira”. Estos vórtices energéticos captan, hacen circular y despiden la energía. Al alterarse el balance perfecto de uno de ellos, va afectando verticalmente a los demás y se produce un desequilibrio en la persona a nivel físico (enfermedad), mental, emocional y también a nivel espiritual.

Sin entrar en terreno de moral y juicios de valor a las elecciones personales, lo cierto es que el consumo de drogas afecta el óptimo balance de los centros energéticos – los chakras –, de manera tal que generan un daño. Pero no solamente las drogas ilegales generan este efecto, sino que también puede suceder lo mismo con algunas sustancias socialmente aceptadas, pero que no son saludables, como puede ser el alcohol, el tabaco y algunos fármacos de prescripción médica de los que muchas veces se abusa. Alimentos como el café y los hidratos de carbono (azúcar y harinas refinadas, particularmente), que generan adicción si se consumen en forma excesiva.

En el largo plazo, también la polución ambiental puede resultar igualmente nociva. Las adicciones psicológicas como la ludopatía, la adicción al trabajo y las compulsiones en general, tienen la capacidad de afectar los chakras.

Al dejar atrás cualquier adicción o mal hábito, el flujo energético se reconstituye  y se abren los bloqueos. Puede ser un proceso muy doloroso, ya que se va sanando gradualmente, como si fuera por capas, hasta llegar a la causa profunda que provocó la adicción. Esto puede generar “crisis” de miedo, rabia, ansiedad y dan cuenta de la resistencia inconsciente del individuo a recuperarse. Un adicto está “cerrado” y se acostumbra a sus bloqueos. Su estado no le gusta, pero es lo que conoce. Cuando comienza a reponerse, siente un profundo miedo al paso hacia un estado para él desconocido, aunque represente su sanación.

Si bien cada sustancia adictiva se relaciona directamente a un chakra, todas “empujan” la energía hacia abajo bloqueando los chakras inferiores e impidiendo el libre flujo energético hacia los superiores, como si se obstruyera una cañería en sus primeros tramos.

Las distintas sustancias afectan a algún chakra en particular, más que a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

Coronario: drogas sintéticas, cocaína, marihuana

 

Tercer ojo: café, cocaína, fármacos, marihuana, tabaco

 

Timo: Marihuana, drogas sintéticas

 

Corazón: azúcar, tabaco, fármacos, alcohol

 

Plexo solar: azúcar, café, tabaco, heroína

 

Chakra sexual: azúcar, alcohol, anfetaminas, cocaína

 

Chakra Raíz: azúcar, cocaína, café, marihuana, heroína

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